La Cofraria

La Cofradía de la Virgen del Olivo nace en 1992, pero no se constituye hasta 1994, cuando el arzobispo de Barcelona, Monseñor Ricard Mª Carles, acepta los Estatutos Canónicos presentados por el Sr. Josep Catà Fàbregas, Presidente del Gremio de Aceites de Barcelona. La sede social de la Cofradía se establece en la Basílica de Santa María del Mar.

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En 1996 se imponen las medallas a los primeros cofrades en la basílica de Santa María del Mar, por el señor obispo auxiliar de Barcelona, ​​Doctor Trasserra, nombrando primer Alcalde de la Cofradía al Sr. Josep Mª Bargalló Ferres.

Actualmente, la Cofradía se ha constituido jurídicamente como Asociación Cultural Cofradía de la Virgen del Olivo inscrita en el Registro de Asociaciones Jurídicas de la Generalidad de Cataluña y su sede social se encuentra en la C / Viladomat, 174 de Barcelona.

La Junta Directiva desde 2013 la constituyen: Sr. Josep Mª Bargallo, Presidente de Honor :, Sr. Salvador Catá Fábregas, Presidente; Sr. Francisco Sensat Alemany, Vicepresidente, Sr. Joan Portet Alegret, Secretario, Sra. Sara Pequeño Bordes, Tesorera, y actuando como vocales Dr. Andrés Clarós Blanch, Sr. Álvaro Gonzalez-Coloma Pascua, Dr. Eduard Escrich Escriche, Sr. Francisco Lorenzo Tapia, D. Ramón Millas Jiménez, D. Francisco Castellví Llatas, D. José Griño Fuente y Sr. Salvador Sagarra Banach.

Basílica de Santa Maria del Mar

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Esta singular basílica, orgullo y prestigio de Barcelona, ​​fue construida gracias a la aportación económica de los diferentes gremios y cofradías de la ciudad y al esfuerzo de los estibadores del puerto, junto con pescadores y otros habitantes del lugar donde se encuentra la basílica, bajo la dirección de los arquitectos Berenguer de Montagut y Ramón Despuig, por ello, no tardó en llamarse: «la Catedral del Pueblo y de los Gremios».

Con el paso del tiempo las continuas guerras causaron destrucciones en la basílica, pero ninguna se puede comparar con la del 19 de julio de 1936 cuando Santa María del Mar ardió durante 11 días seguidos, quedando totalmente destruido el magnífico altar barroco y todas las imágenes y archivos.

Cuando se iniciaron los trabajos de restauración, el Gremio de de Olias de Barcelona, ​​contribuyó en la restauración de la capilla dedicada a la Virgen del Olivo, que se encuentra al lado de la epístola entrando por la puerta de poniente de la basílica. Esta obra, que se desarrolló entre los años 1946 y 1948, fue dirigida por el arquitecto Joaquim Vilaseca y Ribera. La imagen de la Virgen es obra del escultor Josep Mª Campos y Arnau.